Arroz con leche

El arroz con leche es una de las recetas tradicionales más sencillas y fáciles de hacer que nos podemos encontrar, sin embargo, no debemos menospreciar este plato, ya que su textura melosa y su sabor aromatizado, hacen de este plato una auténtica delicia.

arroz con leche

El origen del arroz con leche es incierto, por lo que no se sabe cual es su país de “nacimiento” y no podemos achacarlo a un lugar en concreto, sin embargo, existen múltiples versiones de este postre propias de diferentes lugares y regiones.

En España se consume aromatizado con canela y limón, aunque dentro del país podemos encontrar diferentes variedades de esta clásica receta. En Asturias es muy popular una versión del arroz con leche “quemada”, es decir, utilizan un soplete para tostar la parte superior del postre, al igual que ocurre con la crema catalana.  En Andalucía, es popular el arroz con leche estilo andalusí, una receta del siglo XVIII que sigue presente en la actualidad. Esta variedad incluye ingredientes como el agua de rosas o la miel. En Portugal se utiliza mantequilla y un toque de sal para hacer la versión de esta clásica delicia.

En América es un postre muy popular. Mientras que en Canadá y en Estados Unidos se consume normalmente con vainilla, en México, además, se incluyen uvas pasas entre sus ingredientes.

Sin embargo, la versión más exótica del arroz con leche la encontramos en la India. El kheer es un postre muy apreciado que, además de arroz y leche, incluye entre sus ingredientes almendra molida, coco, azafrán y cardamomo. Una combinación distinta que no deja indiferente a nadie.

Sin embargo, aunque parezca que hablamos de postres diferentes, todos tienen dos ingredientes en común, como no podría ser de otra forma: el arroz y la leche.

arroz con leche

El arroz utilizado normalmente para hacer esta receta es arroz de grano redondo (también conocido como arroz bomba o arroz de Valencia). Es un arroz de grano medio, originario de la India. Es un arroz conocido por adherirse fácilmente a los recipientes en los que es cocinado. Es la variedad ideal, ya que, una vez cocido es un arroz con mucha cremosidad, por lo que resulta ideal para este plato.

Debemos evitar utilizar variedades de arroz de grano largo, como el basmati, el jazmín o el Ferrini. Estas variedades no terminan de coger ese punto meloso del arroz con leche, por lo que no son aconsejables para hacer esta receta.

Por su parte, la leche que utilizaremos será leche entera, cuanto más cremosa mejor, aunque si buscas hacer una versión más light de este plato puedes utilizar leche desnatada o semidesnatada. Normalmente se utiliza leche de vaca, pero si quieres darle un toque más personal al plato puedes utilizar leche de cabra o de oveja. Y si estas siguiendo una dieta vegana, puedes optar por hacer la receta con tu leche vegetal favorita: de almendra, de coco o de avellana.

También utilizaremos azúcar blanco, aunque puedes utilizar azúcar moreno, o si lo prefieres, puedes incluir algún edulcorante apto para ser cocinado con calor.

Necesitaremos la cáscara de un limón, aunque, si buscamos un sabor más dulzón, podemos utilizar la cáscara de una naranja.

También utilizaremos canela, tanto en rama, para la cocción, como en polvo, para la decoración.

arroz con leche

El arroz con leche se puede tomar tanto como postre después de una comida, como a la hora de merendar. Además, se puede consumir tanto frío como caliente.

Sin duda, el arroz con leche es una de esas recetas salvavidas, ya que, además de ser un plato delicioso, su técnica culinaria es muy sencilla y sus ingredientes muy económicos. No hay excusas para no darte este capricho.

 

Ingredientes para hacer arroz con leche para 4 personas

  • 200 gr de arroz de grano redondo
  • 800 ml de leche entera
  • 100 gr de azúcar blanco
  • 2 ramas de canela
  • 1 cáscara de limón
  • Canela en polvo

 

Como hacer arroz con leche para 4 personas

1. Infusionamos la leche

Ponemos un cazo la leche al fuego. Añadimos el azúcar, junto con la cáscara de un limón y la rama de canela. Si queremos un resultado final muy aromatizado podemos añadir dos ramas de canela.

Ponemos el fuego a temperatura media y esperamos hasta que hierva.

arroz con leche

 

2. Preparamos el arroz

Colocamos unos 200 gr de arroz en un colador y lo ponemos bajo el grifo para lavarlo. Esto lo haremos para eliminar el almidón.

Este proceso no afectará a la cremosidad final del arroz con leche, sin embargo, si evitará que se pegue tanto.

Cuando la leche comience a hervir baja el fuego y añade el arroz. La temperatura debe estar baja para que el arroz cueza lentamente durante al menos 40 minutos, ya que es la forma de que el arroz coja su mejor sabor.

 

3. Vigilamos la cocción

Remueve con frecuencia la mezcla. Esto es imprescindible ya que así evitaremos que el arroz se pegue al recipiente. Recuerda que para esta receta es aconsejable utilizar un arroz de grano redondo, aunque tiendan a pegarse con mayor facilidad al recipiente. Para remover la mezcla utiliza preferiblemente una cuchara de madera.

Prueba de vez en cuando el arroz, con cuidado de no quemarte. Cuando notes que los granos ya están en su punto apaga el fuego y deja reposar la mixtura al menos 5 minutos. Retira la rama o ramas de canela y la cáscara de limón.

Si al probar el arroz notas que está demasiado duro, puede ser que hayas aplicado demasiado calor en su cocción. Esto puedes remediarlo fácilmente añadiendo un chorrito de leche y removiendo con frecuencia. Recuerda que el arroz con leche es una receta muy personalizable, por lo que si buscas un arroz con leche más caldoso puedes aumentar la cantidad de leche utilizada en la receta. Incluso puedes cambiar alguno de los ingredientes base, como es la cáscara de limón, sustituyéndola por una de naranja.

Cuando el arroz con leche ya se haya enfriado un poco, vierte la mezcla directamente en los cuencos en los que vayas a servirlo. De esta forma terminará de asentarse.

Añade un toque de canela en polvo si así lo deseas.

arroz con leche

Recuerda que el arroz con leche es un postre que se puede degustar tanto frío como caliente o templado, por lo que, si deseas consumirlo en su versión fría, deberás dejarlo reposar en la nevera al menos hora y media.

Elena

Soy Elena y mi hobby es la cocina y la gastronomía en general. Me encanta cocinar y probar recetas de diferentes culturas y zonas.

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