Magdalenas Red Velvet de remolacha

Las magdalenas son un postre tradicional, especialmente popular en España y Francia.

Es un postre sencillo, elaborado con ingredientes austeros y de fácil acceso.

Los ingredientes necesarios para hacer las magdalenas tradicionales son: harina, huevo, levadura, azúcar, aceite y limón. Estos ingredientes son los mismos que los del bizcocho tradicional, pero utilizados en diferentes cantidades.

magdalenas red velvet

 

Diferencias entre magdalenas, muffins y cupcakes

Las magdalenas, a menudo son confundidas con los muffins y, en menor medida, con los cupcakes. Sin embargo, aunque los tres son postres muy similares, existen sutiles diferencias entre ellos, suficientes para considerarlos platos diferentes, tales como su origen, ingredientes o modo de elaboración.

El origen de las magdalenas es europeo,(aunque no está claro si es español o francés), el de los muffins es inglés mientras que los cupcakes nacen en Estados Unidos.

En cuanto a la masa, las magdalenas la requieren muy batida, los muffins mezclada y mientras que los cupcakes la necesitan simplemente batida.

En la elaboración de las magdalenas normalmente se utiliza aceite, tanto de oliva como de girasol, mientras que en los muffins y los cupcakes se utiliza mantequilla.

magdalenas red velvet

 Aunque las magdalenas más consumidas y populares son las que siguen la receta tradicional, cada vez es más frecuente encontrarnos con variantes originales, que incorporan diferentes ingredientes para obtener nuevos sabores, como chocolate, vainilla, yogurt, calabaza o fresa.

En esta ocasión, haremos unas magdalenas Red Velvet, por lo que, el ingrediente estrella que utilizaremos será la remolacha.

Esta hortaliza tiñe de color todos los platos que protagoniza, por lo que, también, en esta ocasión, será la encargada de darle el color rojizo a las magdalenas.

Además, al ser un ingrediente dulce, necesitaremos utilizar menos cantidad de azúcar que en unas magdalenas normales.

Los piñones por su parte, son un fruto seco especial, que le da a cualquier plato un punto extra de calidad y sofisticación.

Para hacer el frosting de las magdalenas, necesitaremos mantequilla, queso en crema estilo Philadelphia y azúcar avainillado. También necesitaremos algún fruto rojo o baya, como arándanos o grosellas.

También debemos contar con moldes para magdalenas de papel rizado, varios recipientes hondos donde hacer la mezcla, batidor de mano y una picadora o batidora eléctrica.

Déjate seducir por esta receta y disfruta de esta versión de las magdalenas, tan sabrosa como vistosa, ideal para una merienda especial o, simplemente, para darte un capricho.

 

Ingredientes para hacer magdalenas Red Velvet de remolacha

  • 400 gr de remolacha
  • 2 huevos grandes
  • 100 gr de azúcar
  • 100 ml de aceite de girasol
  • 240 gr de harina
  • 1 sobre de unos 12 gr de levadura química
  • Canela molida (opcional)
  • Esencia de vainilla
  • 1 puñado de piñones

 

Para hacer el frosting

  • 150 gr de queso en crema estilo Philadelphia
  • 100 gr de mantequilla
  • Azúcar avainillado

 

Como hacer magdalenas Red Velvet de remolacha

1.Preparamos el horno

Primeramente, precalentamos el horno a 200º con calor por arriba y por abajo. El precalentado del horno es importante ya que, es parte fundamental de cualquier receta que necesite un horneado. El tiempo de precalentado debe ser de al menos 15 minutos.

También procuramos tener a mano todos los ingredientes y herramientas necesarias para elaborar la receta.

 

2. Preparamos la remolacha

Picamos la remolacha en trozos más o menos pequeños y la colocamos dentro del vaso de la batidora. Añadimos un chorrito de leche y trituramos todo hasta obtener una pasta color burgundy y ligeramente grumosa. Reservamos.

La remolacha será la encargada de darle el color rojizo a las magdalenas.

remolacha picada

 

3. Preparamos los huevos y el azúcar:

En un recipiente hondo, como un plato amplio, batimos dos huevos, como si fuésemos a hacer tortilla y añadimos el azúcar. Con ayuda de un batidor de mano, removemos ambos ingredientes hasta formar una masa arenosa y voluminosa.

Añadimos una cucharada de esencia de vainilla y continuamos batiendo durante 2 o 3 minutos. Los movimientos deben ser envolventes y en el mismo sentido.

Añadimos el aceite de girasol a la mezcla mientras continuamos batiendo durante un par de minutos más, hasta que todos los ingredientes estén perfectamente mixturados y reservamos.

huevos y azucar

 

4. Preparamos los ingredientes en polvo

Tamizamos la harina y la colocamos en un bol o plato hondo. El tamizado de la harina es un paso muy importante que no debemos saltarnos, ya que, de esta forma, garantizamos que no aparezcan grumos a posteriori en la masa.

Cuando hablamos de tamizar la harina, simplemente nos referimos a pasarla por un colador, un proceso tan sencillo como imprescindible.

Añadimos a la harina la levadura química, la canela y removemos todo con un tenedor. Si no eres fan de la canela puedes omitirla, pero, si te gusta su sabor horneado esta es una ocasión perfecta para utilizarla, ya que aromatiza el plato y le da un toque especial.

harina, canela y levadura

 

5. Preparamos la masa

Añadimos la mezcla de harina a los huevos batidos con los demás ingredientes y, con ayuda de unas varillas, removemos todo, con movimientos continuos y circulares, siempre en el mismo sentido.

Cuando formemos una masa homogénea, añadiremos la remolacha triturada a la mezcla y continuaremos batiendo, hasta formar una papilla burgundy, tal y como se muestra en la fotografía.

Añadimos los piñones, y removemos hasta que se hayan “escondido” en la masa. Dejamos reposar unos 10 minutos.

masa remolacha

 

6.Preparamos las magdalenas

Repartimos la masa sobre cada una de las capsulas de papel y las colocamos sobre una bandeja.

Metemos la bandeja dentro del horno y horneamos unos 15 minutos a 200º.

Apagamos el horno y,  con cuidado de no quemarnos, retiramos la bandeja del horno y dejamos enfriar las magdalenas sobre la encimera.

magdalenas red velvet de remolacha

 

7. Preparamos el frosting de queso

Una vez que las magdalenas hayan enfriado totalmente, haremos el frosting de queso.

Para ello, derretimos la mantequilla y calentamos el queso. Para ambos procesos podemos utilizar el microondas, pero siempre a temperatura media.

Colocamos ambos ingredientes en un cuenco pequeño, añadimos el azúcar avainillado y mezclamos los tres ingredientes con ayuda de un tenedor. Metemos la mezcla dentro de una manga pastelera y adornamos cada una de las magdalenas, tal y como se muestra en la fotografía.

Cuando el frosting de cada una de las magdalenas se asiente un poco, añadiremos un arándano, grosella o ambos para darle un punto más chic a la receta.

frosting de queso

 

8. Recomendaciones finales

Guardamos las magdalenas en la nevera, ya que, si las dejamos en la encimera, el frosting se derretirá.

Estas magdalenas son ideales para un desayuno especial o una merienda sorprendente, aunque, también son un vicio para tomar en un descanso.

Mi opción favorita es disfrutarlas durante el desayuno, acompañadas de un café y zumo de naranja.

magdalenas red velvet

Soy Elena y mi hobby es la cocina y la gastronomía en general. Me encanta cocinar y probar recetas de diferentes culturas y zonas.

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