Mejillones al vapor

Si estás leyendo esta receta de mejillones al vapor es por que tal vez estés buscando una receta sana y sabrosa para comer de primer plato o, simplemente un aperitivo delicioso que no suponga muchas calorías para el cuerpo. Sea como fuere, estás en el sitio indicado si buscas una receta sencilla, deliciosa y económica.

Los mejillones son uno de los alimentos que ofrecen más por menos, ya que, son uno de los mariscos más económicos que nos podemos encontrar. Además, su sabor es exquisito y se pueden preparar de mil maneras diferentes. A diferencia de otros mariscos, las pescaderías suelen tener siempre mejillones, por lo que no será un producto difícil de encontrar.

mejillones

Los mejillones, además de ser un alimento sabroso y accesible para casi todos los bolsillos, tiene multitud de propiedades, por lo que se convierte en un alimento idóneo para aquellos que sigan un plan de alimentación saludable.

Los mejillones son ricos en potasio, hierro, omega 3, calcio, magnesio, fosforo, zinc, vitaminas b12, C, K y minerales como el yodo, selenio y el potasio, estos tres últimos escasos en la mayoría de alimentos.

Son un alimento ideal para ayudar a combatir la anemia, gracias a su alto contenido en hierro y vitamina b12. De hecho, unos 150 gr de mejillones contienen unos 6 mg de hierro, lo mismo que un filete de ternera.

Los mejillones son además ricos en potasio y tienen más ácidos grasos omega 3 que cualquier otro marisco, por lo que, en parte, sus propiedades antiinflamatorias se deben a esto. Además, fortalecen el sistema inmunitario, ya que, son ricos en zinc y vitamina C.

La forma más conocida y tradicional de degustarlos es al vapor, y, también, una de las más sencillas de realizar.

Para hacer este plato necesitaremos en torno a 1 kg de mejillones frescos. Es una cantidad pensada para degustar como aperitivo, por lo que bastará para 4 personas (250 gr/persona), sin embargo, si queréis consumir los mejillones como primer plato, aconsejo utilizar 500 gr por persona.

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Otros ingredientes que necesitaremos para realizar esta receta son: aceite de oliva virgen extra, pimienta molida, un par de hojas de laurel y un limón maduro.

Casi siempre que cocinemos marisco vamos a necesitar tener a mano laurel y limón, ya que, son ingredientes que maridan perfectamente.

El laurel es un ingrediente imprescindible para cocinar marisco, ya que realza su sabor y ayuda a eliminar posibles bacterias.

La pimienta que utilizaremos para hacer este plato será en grano, y preferiblemente negra, ya que, buscamos aportar un toque picante muy sutil. El limón ha de ser preferiblemente maduro, ya que tienen un sabor más marcado y no tan ácido. Utilizaremos un limón de tamaño grande. Si queremos un sabor más marcado, también recomiendo utilizar un par de dientes de ajo.

Para hacer esta receta no utilizaremos sal, ya que, los mejillones son de por sí, un alimento suficientemente salado.

Cuando nos dispongamos a comprar los mejillones para hacer esta receta, debemos asegurarnos de no equivocarnos, y comprar clóchinas, ya que, debido a su gran parecido, a menudo son confundidos. Las clóchinas son un molusco típico de Valencia, de aspecto muy similar a los mejillones, pero de menor tamaño, y de un sabor más discreto.

 

Ingredientes para hacer mejillones al vapor

  • 1 kg de mejillones
  • 2 hojas de laurel
  • 1 limón maduro
  • 7-8 granos de pimienta negra
  • Aceite de oliva virgen extra
  • 2 dientes de ajo (opcional)

 

Como hacer mejillones al vapor fácil

1. Limpiamos los mejillones

Si no te has acordado de pedirle a tu pescadero que te limpie los mejillones, tendrás que hacerlo tu mismo. Es un paso engorroso pero necesario, ya que el proceso de quitarle las barbas y demás restos a los mejillones es un plato imprescindible para disfrutar de estas joyas del mar.  Normalmente ya vienen limpios, pero, si no es el caso, o necesitan un repaso, deberás armarte de paciencia porque este es un paso imprescindible siempre que cocinemos mejillones.

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Para limpiar los mejillones de forma efectiva y rápida, recomiendo hacerte con unas tijeras de cocina y con un estropajo de hierro. También es recomendable que tengamos a mano un cuchillo.

Recomiendo limpiar los mejillones de la siguiente manera: primeramente, colocaremos los mejillones en un recipiente amplio debajo del grifo y los enjaguamos durante un par de minutos.

Quitamos el escurridor de debajo del grifo y, con ayuda de unas tijeras de cocina, recortamos las barbas de los mejillones uno por uno y volvemos a enjaguar. Cuando hablamos de las barbas de los mejillones, nos referimos a los filamentos que el molusco utiliza para engancharse a las rocas. También se llaman biso.

Con ayuda de un estropajo de hierro frotamos un poco las conchas de los mejillones y enjaguamos con abundante agua una ultima vez.

 

2. Preparamos los mejillones

Para la correcta elaboración de esta receta necesitaremos una olla con tapa. Es imprescindible cocinar esta receta con un utensilio de estas características ya que, si no, la cocción de los mejillones no será la correcta.

Primeramente, debemos asegurarnos de tener todos los ingredientes a mano, ya que, los utilizaremos a la vez.

Colocamos los mejillones dentro de la olla y añadimos un chorro generoso de aceite de oliva virgen extra y cuatro cucharadas soperas de agua. Añadimos las hojas de laurel, los granos de pimienta y el zumo de medio limón. Reservamos la otra mitad del limón para la presentación.

Si queremos, también podemos añadir un par de dientes de ajo pelados y cortados por la mitad.

Tapamos la olla y ponemos el fuego a alta temperatura. Tras unos 8 minutos de cocción comprobamos como van los mejillones. Comprobaremos que éstos comienzan a abrirse. Tapamos de nuevo la olla y, tras dos minutos más, apagamos el fuego y retiramos los mejillones.

 

3. Preparamos los mejillones para servir

Los mejillones que no estén abiertos los desecharemos, ya que eso significará que no están buenos y no son aptos para consumir.

Para su presentación, podemos quitar la parte de la concha que no sujeta el mejillón, es decir, donde no está la carne, y servirlos en una fuente amplia, tal y cómo se muestra en la fotografía. Para ello es necesario dejarlos enfriar, al menos, durante 5 minutos, ya que, de lo contrario nos abrasaremos los dedos. Recomiendo servirlos junto a un par de rodajas de limón, ya que, además de darle al plato un toque vistoso, siempre hay quien quiere añadir un plus de aderezo cítrico. También puedes añadir unas hojas de perejil picado.

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