Natillas caseras

Aunque sus orígenes son inciertos, se cree que las natillas pudieron originarse en los conventos europeos de Centroeuropa, en algún momento del siglo XVII. Esta creencia viene en parte, al carácter austero y simplón de las natillas, ya que, representan a la perfección la regla no escrita que seguían las monjas a la hora de elaborar postres: ingredientes sencillos, sobrios y de fácil acceso, como huevos, leche, harina y azúcar.

Las natillas representan a la perfección aquella filosofía, sin embargo, van mucho más allá y traspasan las fronteras europeas, ya que, también son famosas en países de otros continentes.

natillas caseras

En Perú se hicieron famosas durante el virreinato, donde se consideraban un postre morisco. Se hicieron especialmente famosas las de Piura, elaboradas tradicionalmente con leche de cabra y chanca, aunque en la actualidad se utiliza leche de vaca y azúcar.

En Colombia también son muy consumidas, sin embargo, las natillas colombianas tienen un sabor más ligero y suave, ya que están hechas a base de harina de maíz y sin utilizar huevo. Además, son típicas de servir como aperitivo en fechas navideñas, especialmente en año nuevo, acompañadas de otros platos, como buñuelos.

En este caso, incluyen panela para su elaboración, por lo que su aspecto es mucho más amarronado. Además, en Colombia nace el gusto por elaborar natillas de varios sabores: café, chocolate o coco son algunos de los ejemplos.

En Uruguay, se elaboran de forma muy diferente a las europeas. Para su elaboración se utiliza leche, azúcar, manteca y esencias. Al igual que ocurre en Colombia, las natillas uruguayas son de multitud de sabores y tampoco se utiliza el huevo para su elaboración.

natillas caseras

Además de ser un postre muy extendido alrededor de todo el mundo, las natillas tienen sus variaciones, de hecho, con los mismos ingredientes, podemos utilizar hasta 5 postres diferentes: natillas, crema catalana, crema inglesa, crema pastelera, crema de flan y leche frita.

En esta ocasión, para elaborar las natillas he utilizado leche entera, yemas de huevo, 1 vaina de vainilla, 1 rama de canela, la piel de un limón y maicena.

He utilizado leche entera de vaca, ya que, la consistencia que le da a las natillas es espectacularmente cremosa y suave, derritiéndose en tu paladar como si fuese terciopelo, pero, si lo prefieres, puedes utilizar leche semidesnatada, aunque, has de tener en cuenta que el resultado no será el mismo.

Si queremos que las natillas tengan regustillo a vainilla, podemos incluir entre los ingredientes una vaina de vainilla o incluso esencia o pasta de la misma. Yo me decanto por utilizar vainilla, ya que, adoro su sabor y aroma, pero si no te gusta, puedes omitirlo y disfrutar igualmente de unas natillas caseras deliciosas. Sin embargo, si eres de los que aman la vainilla y buscas un sabor muy marcado, puedes utilizar en vez de los 70 gr de azúcar blanco, 60 de azúcar blanco y 10 de azúcar avainillado.

Para decorar, pero también para disfrutar, podemos incluir una galleta maría, tal y como llevan muchas natillas. Hay quienes inutilizan dos, una o quienes simplemente prefieren omitirla. Todo dependerá de tus gustos personales.

Para servir las natillas, yo os recomiendo que utilicéis cuencos de barro, ya que, salvaguardan a la perfección el sabor de las natillas y estéticamente aportan un toque muy tradicional.

Anímate a probar este postre que, además, de estar riquísimo, lo tendrás listo en un periquete.

 

Ingredientes para hacer natillas caseras

  • 500 ml de leche entera
  • 3 yemas de huevo
  • 10 gr de azúcar
  • 70 gr de azúcar
  • 1 vaina de vainilla
  • 1 rama de canela
  • La piel de un limón
  • Galletas maría (opcional)

 

Como hacer natillas caseras

1. Infusionamos la leche

Ponemos un cazo a fuego medio y añadimos la leche. La leche que utilizaremos para elaborar estas natillas caseras será leche entera, ya que, de esta forma nos aseguramos de que queden muy cremosas. Sin embargo, si lo prefieres, puedes utilizar leche semidesnatada.

Junto a la leche añadimos la piel de un limón y una rama de canela. Cuando peles el limón, debes procurar no coger mucho de la parte blanca, ya que, si no, puede añadir amargor a la receta. Si queremos que las natillas tengan un toque avainillado podemos añadir una vaina de vainilla. Para que la vaina de vainilla suelte todo el aroma, debemos partirla por la mitad, ya que, solamente de esta forma perfumará correctamente la leche.

receta natillas caseras

Infusionamos los ingredientes y antes de que el fuego comience a hervir lo apagamos. Esperamos 5 minutos para que se asienten los sabores y colamos la leche.

 

2. Preparamos los huevos

Cascamos los huevos y separamos las yemas. Para esta receta no utilizaremos la clara.

Colocamos las yemas en un bol y reservamos.

receta natillas caseras

Para elaborar esta receta no necesitaremos las claras del huevo, pero podemos reservarlas y utilizarlas para otras recetas, como un revuelto o tortilla francesa.

 

3. Mezclamos las yemas con el azúcar

En el cuenco donde reservamos las yemas, añadimos el azúcar y, con ayuda de unas varillas, removemos. Lo haremos con movimientos envolventes y siempre en la misma dirección, hasta que ambos ingredientes queden perfectamente integrados.

receta natillas caseras

 

4. Añadimos el almidón de maíz (maicena) y leche

De forma cuidadosa y despacio, añadimos la leche mientras seguimos removiendo, hasta que quede perfectamente integrada en la mezcla. A continuación, añadimos la maicena y continuamos removiendo hasta conseguir una masa amarilla y sin grumos.

receta natillas caseras

 

5. Paso final antes de comerte las natillas vaseras

Para terminar, cuando hayamos conseguido la masa uniforme, colocaremos las natillas directamente sobre los recipientes en los que serán servidas.

En este caso, he elegido unos cuencos de barro, para seguir la forma tradicional y para darle un toque vintage, ya que, además, el barro sirve para salvaguardar su sabor a la perfección.

receta natillas caseras

Repartimos de forma uniforme la masa de las natillas sobre los recipientes.  De forma opcional, podemos colocar una galleta maría por encima. Este paso podemos omitirlo, pero también multiplicarlo, ya que, hay quien pone dos, una al principio, antes de verter la mezcla, y otra al final, por encima.

 

6. Degustación 

Introducimos las natillas en la nevera y esperamos al menos 20 minutos antes de comerlas.

Las natillas caseras son ideales para consumir en cualquier momento del día, pero especialmente son ideales para un desayuno diferente o una merienda especial. Podemos consumirlas solas o acompañadas de alguna bebida caliente, como café con leche o cola cao.

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Elena

Soy Elena y mi hobby es la cocina y la gastronomía en general. Me encanta cocinar y probar recetas de diferentes culturas y zonas.

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