Tarta de queso sin horno

tarta de queso sin horno

La tarta de queso es un postre delicioso y versátil que gusta a todo el mundo, ya que admite tantas y versiones como gustos por ella: tarta de queso al hornotarta de queso fría o sin hornotarta de queso con gelatinatarta de queso con cuajada,sin olvidarnos de la deliciosa tarta de queso japonesa.

La tarta de queso (también conocida como pastel de quesotorta de ricotta o cheesecake) no sólo es uno de los postres preferidos por nuestros paladares sino uno de los más antiguos, ya que en la antigua Grecia ya se conocía este preciado pastel, de hecho, este pastel se incluye en los primeros Juegos Olímpicos en el año 776 antes de Cristo, y precisamente, se difunde a través de Europa cuando los romanos conquistaron la antigua Grecia.

La tarta de queso casera, es un pastel que se caracteriza esencialmente por su esponjosidad y cremosidad, además de por lo sencilla que resulta su preparación. Es un pastel exquisito que siempre triunfa por sí solo.

La tarta de queso casera sin horno o tarta de queso fría es una versión de este famoso pastel ideal para verano, pues se presenta en su versión más fresca y fácil de hacer.

Si eres un principiante en el mundo de la repostería, nuestra tarta de queso sin horno o tarta de queso fría es la receta ideal, ya que es un postre realmente fácil y sencillo de hacer, además de rápido y con el que agradaremos a todo el mundo, ya que nadie logra resistirse a probar un trocito de tarta de queso casera.

  • Tiempo de preparación30 min
  • Serving Size8 porciones
  • Energia275 cal
  • Coste total5 €
  • Coste por ración0.65 €
  • Cocina
    • Americana
    • Francesa
    • Inglesa
    • Italiana
    • Japonesa
  • Tipo
    • Postre
    • Merienda
    • Desayuno
  • Utilizable para dieta
    • Vegetariana

Ingredientes

Para la tarta de queso

  • 25 galletas tipo María, Digestive o similar.
  • 100 gr de mantequilla.
  • 400 gr de queso de untar (estilo Philadelphia) o Mascarpone.
  • 1 paquete de almendras caramelizadas (en cubos).
  • 450 ml de nata líquida.
  • 100 gr de azúcar.
  • 2 sobres de cuajada.

Para la cobertura

  • 1 bote de fresas en almíbar (o también sirve un bote de mermelada de fresas, frambuesas, frutos del bosque o arándanos).

Elaboración

Preparamos la base

1

Partimos las galletas en trozos pequeños para posteriormente triturarlas en la picadora eléctrica hasta que queden completamente molidas.

Otra alternativa, es meter las galletas dentro de una bolsa (podemos utilizar, por ejemplo, una bolsa de congelar) y molerlas con la ayuda de un rodillo de amasar.

 

2

Una vez hayamos obtenido el polvo de galleta, añadimos un puñado de almendras caramelizadas.Como éstas ya vienen perfectamente cortadas en cubos pequeños, no es necesario trocearlas más.

3

Derretimos la mantequilla a baño maría (también podemos derretirla en el microondas, siempre teniendo cuidado de que no se queme).

Una vez derretida la mantequilla (ésta debe tener un color doradito, nunca tostado) la vertemos en la mezcla de polvo de galleta y almendras y removemos todo ayudándonos de una espátula o cuchara de madera hasta obtener una masa uniforme.

 

4

Colocamos la masa de mantequilla, galleta y almendras sobre la base de un molde desmontable grande (unos 22-24 cm de diámetro).

Apretamos la masa contra el fondo del molde con la ayuda de una cuchara, espátula de silicona o mismamente con nuestros dedos para que nos quede lo más compacta posible. Dejamos reposar en el frigorífico mientras hacemos la crema de queso. Unos 15 o 20 minutos serán suficientes para lograr una base estable y firme.

Preparamos la crema de queso

5

Calentaremos la nata en un bol a fuego lento y poco a poco iremos añadiendo el azúcar a la vez que removemos con la nata.

6

En un bol colocamos el queso en crema o queso Philadelphia y añadimos una cucharada extra de azúcar.

Removemos bien ambos ingredientes y añadimos al bol junto a la nata y removemos todo con ayuda de una cuchara de madera.

7

Finalmente, añadimos los dos sobres de cuajada y removemos todos los ingredientes sin apartar el bol del fuego.

En el momento en el que la mezcla comience a hervir apartaremos del fuego de inmediato para que no se pegue.

Es muy importante que no apartemos la mezcla ni antes, ya que si no rompe a hervir la cuajada corremos el riesgo de que nuestra tarta de queso no cuaje; ni tampoco después, para así evitar que se llegue a quemar.

8

Ahora que ya tenemos la mezcla para nuestra tarta de queso fría sin horno, la verteremos en el molde que tenemos con la base de galleta. Extendemos bien la masa y alisamos con ayuda de una espátula para que quede lo más uniforme posible.

Dejaremos reposar en la nevera unas 7 u 8 horas para que cuaje la mezcla

Preparamos la cobertura

9

La receta tradicional combina la tarta de queso fría sin horno con confitura de fresa

Si optamos por comprar directamente confitura de fresa para la cobertura de nuestra tarta de queso debe ser de la mayor calidad posible. La diferencia se nota por lo que no debemos escatimar a la hora de comprar la confitura de fresa para la cobertura de la tarta.

10

Otra alternativa es optar por utilizar fresas en almíbar para cubrir la superficie de nuestra tarta de queso. En este caso, debemos pasar previamente las fresas en almíbar por una batidora hasta conseguir una papilla de fresas homogénea y sin grumos.

11

Añadimos la confitura o papilla de fresas sobre la base de nuestra tarta de queso y extendemos con ayuda de una espátula para que quede lo más lisa posible.

 

12

El broche final de nuestra tarta de queso será la decoración: para ello os recomiendo poner unas 3 o 4 fresas o frambuesas frescas sobre la base. También podemos añadir unas hojas de menta fresca, o incluso darle un toque diferente y especial añadiendo algunas flores pequeñas sueltas.

Deja un comentario