Receta de torrijas caseras

Las torrijas (también conocidas como torreja o tostada francesa), son un plato que forma parte de la gastronomía tradicional de algunos países, siendo consumidas especialmente en Semana Santa y Navidades.

Son un plato hecho a base de pan, leche, huevo y aceite, y, posteriormente, endulzado con miel o azúcar. Aunque, las torrijas, al igual que la mayoría de recetas, se han ido amoldando y modernizando con el paso del tiempo, por lo que podemos verlas con diferentes variaciones y acompañamientos.

torrijas

El origen de las torrijas es remoto, siendo la primera referencia que se hace a ellas la descrita en el recetario de Apicio, un gastrónomo romano del siglo I. La tradición de sumergir pan con leche y endulzarlo posteriormente continúa y se expande a multitud de países y regiones, especialmente del continente europeo.

Sin embargo, las torrijas no son solo cosa de Europa. En América Central son conocidas como torrejas, y se consumen principalmente durante Semana Santa o Navidad.

En Chile, Colombia, Ecuador, México y Perú son conocidas como tostadas francesas y se preparan con un pan especial.

En esta ocasión, para hacer torrijas he seguido la receta tradicional, que, a su vez, es la más sencilla, pero, a la vez, añadiendo algún pequeño toque personal.

torrijas receta

He utilizado media barra rústica de pan de trigo del día anterior, 2 huevos ecológicos (huevos de tipo 0), 2 ramas de canela, 1 limón, azúcar blanco y pasta de vainilla.

El pan que utilizaremos para hacer las torrijas deberá ser del día anterior. Es un requisito indispensable ya que, cuando lo remojemos en leche debe estar “duro”.

En cuanto a la leche, podemos utilizar la que más nos guste: entera, semi o desnatada. Si utilizamos leche entera tendremos unas torrijas más sabrosas, pero también con más calorías.

En cuanto a los huevos, he utilizado 2 huevos ecológicos. Os recomiendo utilizar huevos de la mejor calidad posible para hacer cualquier receta, ya que, es de los alimentos donde más se nota la diferencia entre una calidad estándar y una superior.

También necesitaremos un par de ramas de canela, azúcar blanco y un limón. La vainilla es opcional, sin embargo, le da un toque diferente y a la vez sutil a la receta tradicional de torrijas.

Por último, también debemos pensar como debemos acompañar nuestras torrijas a la hora de degustarlas. La combinación clásica es con miel, pero hay otras muchas opciones como fruta, yogurt, nata, chocolate o mermelada.

Sigue leyendo y descubre como disfrutar de este clásico postre que nunca pasa de moda.

 

Ingredientes para hacer torrijas

  • Pan del día anterior
  • 800 ml de leche
  • 2 huevos grandes
  • 4 cucharadas soperas de azúcar blanco
  • 2 palitos de canela
  • 1 limón maduro (utilizaremos sólo la cáscara)
  • Aceite de girasol

 

Para acompañar (opcional)

  • Frutos rojos
  • Canela en polvo
  • Miel
  • Yogurt griego

 

Como hacer torrijas con la receta tradicional

1. Preparamos la leche

Primeramente, ponemos al fuego un cazo con leche a temperatura media. Podemos utilizar leche desnatada, semi o entera, todo dependerá de nuestros propios gustos personales.

Añadimos el azúcar (3 cucharadas soperas) y removemos para que éste se diluya.

torrijas

Añadiremos la cáscara de un limón. Al pelarlo procuraremos no coger mucho de la parte blanca, ya que éste le puede dar amargor a la leche, y por tanto nuestras torrijas no quedarán igual de bien.

Añadimos las dos ramas de canela y dejamos que la leche llegue al punto de ebullición sin que llegue a hervir (es decir, infusionamos la leche). Como punto opcional, también podemos añadir una cucharadita de pasta de vainilla. La vainilla es un ingrediente que no se incluye en la receta original, sin embargo, le da un punto diferente al plato.

Dejamos reposar la leche hasta que enfríe.

 

2. Cortamos el pan

Mientras la leche enfría, vamos preparando las rebanadas de pan. Para preparar las torrijas y que queden bien es imprescindible que el pan sea del día anterior. En este caso, he utilizado el pan que nos ha sobrado el día anterior (todo lo que sea ahorrar en la cocina es bueno), pero podéis comprar una barra de pan específicamente para hacer este plato.

Cortamos rebanadas de unos 2 centímetros de grosor aproximadamente y las colocamos en un recipiente aparte. El recipiente ha de ser lo suficientemente hondo, ya que, posteriormente añadiremos la leche para remojar las rebanadas.

 

3. Añadimos la leche

Comprobamos que la leche se ha enfriado y retiramos las ramas de canela y la cáscara de limón.

Volcamos la leche por encima de las rebanadas de pan y dejamos que éstas absorban durante unos 3 o 4 minutos aproximadamente. De todas formas, debemos tener en cuenta que este tiempo es relativo, ya que, por ejemplo, si utilizamos un pan como el “tipo sobado” se pondrá antes blando, por lo que debemos vigilar de vez en cuando cómo van las tostadas, para evitar así que se pongan

torrijas

Pasamos con mucho cuidado las torrijas a otro recipiente. Podemos utilizar una fuente plana. Dejamos que las torrijas reposen al menos durante 5 minutos antes de freírlas.

Un truco para que nuestras torrijas queden de escándalo es darles en este punto unos ligeros apretujones a las rebanadas, ya que, de esta forma, soltarán el exceso de leche. Otro truco muy recomendable es colocarlas sobre un colador para que suelten el exceso de leche.

 

4. Preparamos los huevos y freímos las rebanadas

Mientras ponemos una sartén con un dedo de aceite de girasol al fuego vamos a batir los huevos. Cascamos los dos huevos en un plato y batimos durante un par de minutos. A continuación, empapamos las tostadas en el huevo.

torrijas

Debemos asegurarnos de que las rebanadas queden perfectamente impregnadas de huevo por lo que recomiendo empaparlas por un lado y por el otro.

Cuando el aceite esté bien caliente colocamos las rebanadas en la sartén para que se frían. Cuando estén doradas por una parte, con ayuda de una pinza, tenedor o utensilio similar, les damos la vuelta para que se frían por la otra.

 

5. Para terminar con nuestras torrijas

Retiramos las torrijas del fuego y las colocamos en una fuente cubierta con papel de cocina. De esta forma, el papel absorberá el exceso de aceite, y obtendremos unas torrijas jugosas en su justo punto, en vez de unas torrijas grasientas. Cuando las torrijas se enfríen, espolvoreamos una cucharada de azúcar por encima. Trataremos de repartir el azúcar de la forma más ecuánime posible por las torrijas.

 

6. Decoración y acompañamiento

Las torrijas realmente combinan con casi todo, por lo que tan sólo tendrás que dejar volar tu imaginación y disfrutar de este manjar como más te guste.

Puedes acompañarlas de un toque de canela en polvo o de miel, tal y como dicta la receta tradicional. Otras buenas opciones para acompañar las torrijas son frutos secos, nata o yogurt, aunque también puedes disfrutarlas con frutas o mermelada. Otra opción ideal para los más golosos es acompañarlas de chocolate.

torrijas receta

Independientemente de la opción que elijas, las torrijas son una excelente opción para un desayuno especial o para una merienda diferente. Disfruta de este nostálgico plato que, además, te inundará de esa magia especial de la gastronomía tradicional.

Soy Elena y mi hobby es la cocina y la gastronomía en general. Me encanta cocinar y probar recetas de diferentes culturas y zonas.

Deja un comentario