Recetas de cocina tradicional

La cocina tradicional es aquella que ha ido pasando de generación en generación en los hogares de todo el mundo. Los “platos de toda la vida” que se siguen consumiendo y que varían en función de la zona que los degustes.

Algunos platos de la cocina tradicional mantienen su receta matriz intacta, otros le han dado pequeñas modificaciones, y, algunos le han puesto un toque de modernidad, sin embargo, todos y cada uno de los platos tradicionales siguen conservando su esencia principal, llena de los matices y sabores que le han dado su fama.

Los ingredientes utilizados normalmente son sencillos y de fácil acceso, además de que son alimentos de un coste económico moderado. Es decir, este tipo de cocina utiliza productos clásicos, de toda la vida, con técnicas de cocción sencillas, sin grandes florituras.

La cocina de siempre o cocina tradicional, es, además, un tipo de cocina muy saludable, ya que, a menudo incluye legumbres y verduras entre sus ingredientes.

Los platos tradicionales están formados frecuentemente por este tipo de alimentos ya que, son ingredientes de un coste económico bajo y que, además, son fáciles de conservar. Antiguamente, las técnicas de conservación de los alimentos no eran tan avanzadas como ahora, por lo que nuestros antepasados debían tirar de imaginación e ingenio si querían conservar y aprovechar al máximo sus alimentos. Pese a que los métodos de conservación de antaño no son los mismos que los actuales, las legumbres se podían conservar durante meses, incluso de un año para otro. Las verduras son alimentos más perecederos, sin embargo, antiguamente, se encontraban en huertos, por lo que solamente se consumían las que se necesitaban en ese momento para hacer un determinado plato.

De esta forma, la cocina tradicional a menudo incluye platos de aprovechamiento. Recetas como las croquetas o las torrijas son algunos de los ejemplos más conocidos de recetas de aprovechamiento de alimentos.

La cocina tradicional es, además, un reflejo sociocultural de su propia zona, ya que utiliza productos autóctonos e incluso a veces, técnicas culinarias propias. De esta forma, traslada al paladar de forasteros y curiosos toda la esencia del lugar que le da origen.