Recetas con carne

Cuando hablamos de carnes, principalmente nos referimos a la carne de cuatro animales: carne de aves, especialmente de pollo y pavo, carne de cerdo y carne de origen vacuno, aunque también hay otras carnes muy populares, como el cordero o el conejo.

En cualquier plato de carne lo más importante es la calidad de la materia prima que utilicemos, ya que, es uno de los alimentos donde más se nota la diferencia entre una calidad de producto estándar y una calidad óptima.

Una de las carnes más consumidas es la carne de pollo, ya que, además de ser muy versátil, es una fuente de proteína magra (es un tipo de carne que apenas tiene grasa) y tiene un buen sabor, que, además, podemos aderezar fácilmente.  La carne de pavo es también una de las favoritas por aquellos que siguen un estilo de vida healthy, ya que, además de su bajo aporte calórico, contiene 9 aminoácidos esenciales para nuestro organismo. Algunos de los platos más famosos hechos con estas dos aves son: pollo al curry, pollo con arroz, pavo asado o alitas de pollo.

La carne de cerdo, es una de las más consumidas. Es una carne que destaca por su sabor intenso y jugoso, sin embargo, al ser una carne más grasa, también tiene más calorías que otras. La carne de cerdo es la más utilizada para hacer embutidos, como el chorizo, el jamón serrano o el salchichón, sin embargo, cada vez es más común encontrar embutidos hechos a base de carnes magras, como el pollo o el pavo.

La carne de origen vacuno suele reservarse para ocasiones más especiales. Es una carne de un sabor penetrante y delicado a la vez, aunque no tan tierna como la de cerdo. Hay partes que se aprecian especialmente como la carrillera, la aguja o el solomillo. Algunos de los platos más populares son el estofado de ternera, el rabo de toro o el chuletón.

Otras carnes, como la de cordero o conejo, aunque son menos consumidas, también son muy apreciadas. La carne de cordero es de sabor intenso y grasa, por lo que no es recomendable consumirla en cenas. Por su parte, la carne de conejo es muy magra y resulta ideal para platos como la paella valenciana.

Las carnes de caza mayor también son una opción a tener en cuenta. Pese a que no son fáciles de conseguir, si tenemos la ocasión, merece la pena que las probemos, especialmente el jabalí y el corzo.