Recetas de postres ricos y sanos

Los platos dulces tienen una característica muy particular, y es que, en cuanto escuchamos el nombre de nuestro postre favorito, no podemos evitar que se nos haga la boca agua. De hecho, hay teorías que dicen que determinados postres o alimentos asociados al postre, como es el caso del chocolate, calman nuestro mal humor y producen en nuestro cuerpo y mente una serie de beneficios.

Sin embargo, los postres normalmente son reservados para ocasiones especiales o para aquellos días en los que no podemos (ni queremos) evitar caer en la tentación, ya que, muchas veces su sabor y el placer que nos da consumirlo, es proporcional a su aporte calórico.

No obstante, a medida que pasa el tiempo, la cultura culinaria ha ido evolucionando y cada vez son más los postres que ofrecen un sabor exquisito y similar a una receta original, pero en su versión light, con el mismo sabor, pero con menos de calorías. Algunos de los ingredientes utilizados para rebajar este aporte calórico son sustitutivos del azúcar, ingredientes naturales, pero con un sabor dulce, como dátiles, plátano, calabaza, zanahoria etc.

Los ingredientes utilizados son al gusto, sin embargo, algunos de los más usados son chocolate, nata, crema pastelera, harinas de diferentes cereales y huevo. También triunfan los postres frutales, y las manzanas, cerezas y fresas son algunas de las frutas más usadas. En cuanto a la cocción del postre, existen multitud de versiones, dese los postres cocinados al horno, los fritos o los postres fríos, que en muchas ocasiones cuentan entre sus ingredientes con cuajada o gelatina, para ayudarles a obtener consistencia y espesor, como es el caso de la tarta de tres chocolates o tarta de queso fría.

Hay postres que son autóctonos de un país, como el tiramisú o la panacota, ambos típicos de Italia, o la tarta selva negra y los mazapanes, originarios de Alemania.

Los buñuelos, las torrijas, las natillas o el arroz con leche son los postres más característicos de España, aunque hay postres que son característicos de algunas regiones, como la tarta de Santiago o la crema catalana.

La tarta tatin o la mousse son inconfundibles postres franceses, además de los coloridos macarróns. La crema de papaya es típica de países como Brasil o y los pasteles de Belem son distintivos de Portugal.

También hay postres que son tan internacionales que es casi imposible nacionalizarlos en un solo país, como la tarta de queso, el flan o la tarta de chocolate.

En definitiva, como dice la frase popular, “una vida sin postre, es como un traje sin corbata”.