La tarta de queso es un postre delicioso y versátil que gusta a todo el mundo, admite tantas variedades de recetas y versiones como gustos por ella: tarta de queso al horno, tarta de queso fría o sin horno, tarta de queso con gelatina, tarta de queso con cuajada, tarta de queso con leche condensada, sin olvidarnos de la deliciosa tarta de queso japonesa.

La tarta de queso (también conocida como pastel de queso, torta de ricotta o cheesecake) no sólo es uno de los postres preferidos por nuestros paladares sino uno de los más antiguos, ya que en la antigua Grecia ya se conocía este preciado pastel, de hecho, este pastel se incluye en los primeros juegos olímpicos en el año 776 antes de Cristo, y precisamente, se difunde a través de Europa cuando los romanos conquistaron la antigua Grecia.

tarta de queso

La tarta de queso casera, es un pastel que se caracteriza esencialmente por su esponjosidad y cremosidad, además de por lo sencilla que resulta su preparación. Es un pastel exquisito que siempre triunfa por sí solo.

Comparto con vosotros estas deliciosas y fáciles recetas de tarta de queso casera tradicional para que os pongáis manos a la obra, y realicéis este exitoso pastel, tanto si queréis prepararla para una ocasión especial, como si preferís disfrutarla un día cualquiera.

 

Tarta de queso sin horno o tarta de queso fría

La tarta de queso casera sin horno o tarta de queso fría es una versión de este famoso pastel ideal para verano, pues se presenta en su versión más fresca y fácil de hacer.

tarta de queso sin horno

Si eres un principiante en el mundo de la repostería, nuestra tarta de queso sin horno o tarta de queso fría es la receta ideal, ya que es un postre realmente fácil y sencillo de hacer, además de rápido y con el que agradaremos a todo el mundo, ya que nadie logra resistirse a probar un trocito de tarta de queso casera.

 

Ingredientes para preparar tarta de queso fría

Para 8 personas:

  • 25 galletas tipo María, Digestive o similar.
  • 100 gr de mantequilla.
  • 1 paquete de almendras caramelizadas (en cubos).
  • 450 ml de nata líquida.
  • 100 gr de azúcar.
  • 2 sobres de cuajada.
  • 400 gr de queso de untar (estilo Philadelphia) también podría servir queso Mascarpone.
  • 1 bote de mermelada de fresas, frambuesas, frutos del bosque o arándanos.

 

Elaboración de la tarta de queso fría

Preparación de la base para la tarta de queso fría

  1. Primeramente, partimos las galletas en trozos pequeños para posteriormente triturarlas en la picadora eléctrica hasta que queden hechas polvo. Otra alternativa, es meter las galletas dentro de una bolsa (podemos utilizar, por ejemplo, una bolsa de las de congelar) y molerlas con la ayuda de un rodillo de amasar.
  2. Una vez hayamos obtenido el polvo de galleta lo mezclamos con las almendras caramelizadas. Como éstas ya vienen cortadas perfectamente en cubitos pequeños, no es necesario trocearlas más.
  3. Derretimos la mantequilla a baño maría (también podemos derretirla en el microondas, siempre teniendo cuidado de que no se queme).
  4. Una vez derretida la mantequilla (ésta debe tener un color doradito, nunca tostado) la vertemos en la mezcla de polvo de galleta y almendras y removemos todo ayudándonos de una espátula o cuchara de madera hasta obtener una masa uniforme.
  5. Cogemos la masa de mantequilla y galletas y la colocamos en la base de un molde desmontable grande. Trataremos de apretar contra el fondo del molde con la ayuda de una cuchara, espátula de silicona o mismamente con nuestros dedos para que nos quede lo más compacta posible. Dejamos reposar en el frigorífico mientras hacemos la crema de queso. Unos 15 o 20 minutos serán suficientes para lograr una base estable y firme.

 

Preparación de la crema de queso para la tarta de queso fría

  1. En un bol introduciremos con ayuda de una cuchara los 400 gr (unas dos tarrinas) del queso de untar o Philadelphia.
  2. Calentaremos la nata en un bol a fuego lento y poco a poco iremos añadiendo el azúcar a la vez que removemos con la nata.
  3. Mezclamos bien todo y añadimos el queso. Removemos todo muy bien hasta conseguir una masa lo más uniforme posible.
  4. Finalmente, añadimos los dos sobres de cuajada y removemos todos los ingredientes sin apartar el bol del fuego.
  5. En el momento en el que la mezcla comience a hervir apartaremos del fuego de inmediato para que no se pegue.
  6. Es muy importante que no apartemos la mezcla ni antes, ya que si no rompe a hervir la cuajada corremos el riesgo de que nuestra tarta de queso no cuaje; ni tampoco después, para así evitar que se llegue a quemar.
  7. Ahora que ya tenemos la mezcla para nuestra tarta de queso fría sin horno, la verteremos en el molde que tenemos con la base de galleta.
  8. Dejaremos reposar en la nevera unas 7 u 8 horas para que cuaje la mezcla.
  9. Una vez que se haya cuajado nuestra tarta de queso fría sin horno, la sacaremos de la nevera para decorarla.
  10. La receta tradicional casa la tarta de queso fría sin horno con confitura de fresa. Os recomiendo que utilicéis confitura casera para la elaboración de la cobertura de nuestra tarta de queso casera fría sin horno; ya que hacer una confitura casera es algo sencillo y muy fácil y la diferencia se nota; pero si el tiempo os apremia y queréis ir a algo más rápido os aconsejo que no escatiméis a la hora de elegir la mejor confitura para la superficie de nuestra tarta casera de queso. La diferencia se nota y mucho, y el paladar de nuestros comensales lo agradecerá.
  11. Finalmente quitaremos del molde la tarta con cuidado
  12. El broche final de nuestra tarta de queso será la decoración: para ello os recomiendo poner unas 3 o 4 fresas frescas y enteras en una esquina, que podemos acompañar con unas hojas de menta y un par de arándanos.

Et voilà, ya tenemos nuestra tarta maravillosa y deliciosa de queso casera sin horno lista para ser servida (y degustada)

 

Tarta de queso casera con horno

Cuando hablamos de tarta de queso casera con horno se nos viene a la mente un dulce esponjoso y majestuoso no menos delicioso que su versión fría o sin horno.

Sin embargo, para los amantes de este exquisito pastel, cuando escuchamos tarta de queso al horno, no podemos evitar trasladar nuestra mente a San Sebastián.

tarta de queso

Como los apasionados de este pastel sabréis, allí se encuentra la reina de reinas, la que según expertos y aficionados es, la mejor tarta de queso del mundo, hablamos por supuesto, de la tarta de queso del restaurante de La Viña, de la cual os compartiré su receta más adelante.

La tarta de queso casera con horno, se diferencia de su versión fría, en que es más esponjosa y delicada, además de que tiene ese plus de que deja tu hogar impregnado de ese olor tan característico que dejan los postres horneados al retirarlos del horno.

 

Ingredientes para preparar tarta de queso con horno

Para 8 personas:

  • 400 gramos de queso de crema o queso philadelphia.
  • 2 yogures griegos sabor natural de 125 gramos cada uno.
  • 4 huevos grandes (tamaño L).
  • 230 gramos de azúcar.
  • 50 gramos de harina fina de maíz (tipo Maicena).
  • 1 cucharada de extracto de vainilla.

 

Elaboración de tarta de queso con horno

  1. Lo primero que haremos será precalentar el horno durante 15 minutos a 200º (con calor arriba y abajo).
  2. Para nuestra receta de tarta de queso casera con horno necesitamos un molde desmontable de unos 20 22 cm de diámetro. En mi caso utilizaré uno de 22 cm de diámetro.
  3. Engrasaremos las paredes del molde y forraremos la base del mismo. Posteriormente espolvorearemos harina de forma uniforme. Es recomendable también forrar la base del molde por fuera, para así evitar que no se escape nada de la mezcla por la base del molde.
  4. En un cuenco a parte mezclamos la harina o maicena con el azúcar
  5. En otro cuenco batimos los huevos.
  6. Colocamos el queso en un bol de gran capacidad y lo batimos a velocidad baja ayudándonos de la batidora eléctrica o de varillas para batir, hasta conseguir una masa de textura cremosa y uniforme.
  7. A continuación, añadiremos los yogures griegos y continuamos batiendo la mezcla, hasta que obtengamos de nuevo una masa uniforme.
  8. Sin dejar de batir, añadimos poco a poco la harina o maicena con el azúcar hasta que quede completamente diluida en la mezcla
  9. Añadiremos los huevos batidos y finalmente añadimos la cucharada de extracto de vainilla (opcional) y continuamos batiendo hasta diluir todos los ingredientes.
  10. Vertemos la mezcla en el molde y lo metemos dentro del horno durante 45 minutos. Los primeros 30 minutos deben ser a 200º y al cabo de media hora bajamos la temperatura a 150.
  11. Una vez terminado el tiempo de horneado, dejamos reposar el pastel con la puerta entreabierta
  12. Una vez transcurrido el tiempo necesario, retiramos el pastel del horno y con ayuda de un cuchillo pasamos por el borde interior del molde para evitar que se pegue.
  13. A continuación, lo llevamos a la nevera y lo dejaremos reposar durante 6 o 7horas mínimo, aunque la tarta de queso casera al horno es un postre que gana en intensidad de sabor cuantas más horas le dejemos en la nevera.

 

Tarta de queso de La Viña

Como ya os comenté antes, si hablamos de tarta de queso casera al horno, no podemos evitar hablar de la tarta de queso del Restaurante La Viña.

La tarta de queso de La Viña es ya una leyenda dentro del mundo de la repostería, ya que es considerada como la mejor tarta de queso del mundo.  La tarta de queso de La Viña es una tarta tan ruda como intensa en sabor, que no deja indiferente a nadie.

tarta de queso

Comparto con vosotros la receta de esta preciada tarta de queso casera con horno, nacida en este conocido restaurante de San Sebastián hace más de 50 años.

 

Ingredientes para preparar tarta de queso de La Viña

Para 8 personas:

  • 1 kg de queso de crema o queso philadelphia.
  • 7 huevos de tamaño grande.
  • 1 cucharada y media de maicena o harina de trigo.
  • 450 gramos de azúcar.
  • 500 ml de nata.

 

Elaboración de tarta de queso de La Viña

  1. Primeramente, precalentaremos el horno durante 15 o 20 minutos a 200º.
  2. Mientras dejamos que el horno se caliente preparamos el molde. Utilizaremos un molde desmontable de 22 o 24 cm de diámetro (recordemos que la tarta de La Viña es una tarta contundente y alta, por lo que si queréis hacer una tarta fiel a la receta original utilizaremos el molde de 22 cm de diámetro).
  3. Empapamos un trozo de papel de cocina en aceite de girasol, hacemos una bola con él y lo escurrimos. A continuación, cogemos un trozo de papel de horno o papel vegetal y lo untamos con el papel de cocina previamente impregnado con el aceite de girasol. Extendemos el papel vegetal o papel de horno sobre el horno y presionamos para que coja la forma del mismo.
  4. En un cuenco, batimos los huevos y apartamos.
  5. En otro cuenco, mezclamos la maicena o harina de trigo y el azúcar.
  6. Colocamos el queso de crema o queso philadelphia en un bol junto a la nata y batimos todo con batidora eléctrica o varillas manuales. Si utilizamos batidora eléctrica utilizamos un programa a intensidad baja.
  7. Batimos la mezcla hasta conseguir una masa uniforme y sin grumos. Cuanto más batamos la mezcla y a una intensidad más baja, mejor será el resultado final.
  8. Una vez conseguida la masa uniforme y sin grumos, la colocamos en el molde y la metemos en el horno durante 40 minutos a 210º.
  9. Una vez transcurrido el tiempo abrimos la puerta del horno y lo dejamos reposar durante unos 15 o 20 minutos.
  10. Posteriormente lo sacamos y lo dejamos enfriar no en la nevera sino en la encimera durante 1 hora. A continuación, lo metemos en el frigorífico durante 10 horas mínimo, aunque si podéis dejar reposar el pastel durante toda la noche mejor que mejor, el sabor de la tarta de queso siempre es directamente proporcional a las horas que dejamos reposar el pastel
  11. La tarta de queso de La Viña no necesita acompañante, se sirve sola, sin confitura o mermelada alguna , pues su mera presencia es suficiente y es de esas tartas que no necesita adorno alguno para dejar huella en nuestro paladar, sin embargo, si eres de los que piensa que un pastel de queso casero al horno siempre debe ir acompañado de una buena cobertura de confitura o mermelada, puedes acompañarla de confitura de arándanos, fresa, frambuesa, frutos rojos, o si quieres darle un toque más atrevido de limón.

De esta forma ya tienes en tu nevera tu tarta de queso de La Viña lista para sorprender y enamorar a tus invitados sin necesidad de recorrer los kilómetros que separan el restaurante donde nace esta famosísima tarta de tu casa.

 

Tarta de queso con arándanos

Si hablamos de un matrimonio perfecto y conocido por todos dentro del mundo de la repostería hablamos sin duda de la tarta de queso con arándanos.

Cuando hablamos de la tarta de queso con arándanos a todos se nos viene a la mente la tradicional y conocida tarta de queso fría con base de galleta y cobertura de mermelada de arándanos, sin embargo, como ocurre con todo hoy en día, las recetas se van modernizando y adecuando más a nuestros paladares que cada vez son más exigentes.

tarta de queso

Hoy en día podemos encontrarnos con tarta de arándanos con base de galleta, sin base de galleta, con arándanos mezclados en la crema de queso de la tarta, con arándanos secos en la base y crujiente en la cobertura…la tarta de arándanos con queso ofrece un abanico de combinaciones muy amplio, sin embargo, yo sigo apostando por la receta tradicional, pero añadiéndole pequeñas modificaciones que ensalzan e intensifican su sabor.

 

Ingredientes para preparar tarta de queso con arándanos

Para 8 personas:

  • 25 galletas tipo María, Digestive o similar.
  • 100 gr de mantequilla sin sal.
  • 300 ml de nata para montar.
  • 1 sobre de cuajada en polvo.
  • 100 ml de leche.
  • 30 ml de leche (para disolver la cuajada).
  • 150 gr de arándanos.
  • 40 gr de azúcar.
  • 60 ml de agua.
  • 10 gr de maicena.
  • 3 cucharadas de agua para disolver la maicena.
  • 1 kg. de arándanos azules.
  • 500 gr. de azúcar.
  • Zumo de medio limón.

 

Elaboración de tarta de queso con arándanos

Preparación de la base de la tarta de queso con arándanos

  1. Primeramente, necesitamos el polvillo de galletas para la base. Tal y como hicimos en la receta de tarta de queso casera fría, podemos optar por moler las galletas en una trituradora o bien meterlas dentro de una bolsa (por ejemplo, nos serviría una bolsa de las que utilizamos para congelar alimentos) y molerlas con la ayuda de un rodillo de cocina. Mi recomendación es que utilicéis este último método; de esta forma, el polvo de galleta no será tan perfecto ni homogéneo, quedándonos pequeños trozos de galleta lo que hará que la base, una vez terminada la tarta, sea más crujiente.
  2. Derretimos la mantequilla a baño maría (o bien utilizando el microondas) y la mezclamos en un bol con el polvo de galleta hasta conseguir una masa uniforme.
  3. Para darle un toque diferente a esta tarta, vamos a añadir un puñado de arándanos deshidratados a la base.
  4. Añadimos también a la mezcla un toque de canela (opcional)
  5. Mezclamos todo bien ayudándonos de una espátula, de una cuchara de madera o de tus propias manos
  6. Cogemos la masa de mantequilla y galletas y la colocamos en la base de un molde desmontable grande. Trataremos de apretar contra el fondo del molde con la ayuda de una cuchara, espátula de silicona o con los dedos para que nos quede lo más compacta posible. Dejamos reposar en el frigorífico mientras hacemos la crema de queso. Unos 15 o 20 minutos serán suficientes para lograr una base estable y firme

 

Preparación de la crema de queso

  1. En un bol introduciremos con ayuda de una cuchara los 400 gr (unas dos tarrinas) del queso de untar o Philadelphia.
  2. Calentaremos la nata en un bol a fuego lento y poco a poco iremos añadiendo el azúcar a la vez que removemos con la nata.
  3. Mezclamos bien todo y añadimos el queso. Removemos todo muy bien hasta conseguir una masa lo más uniforme posible.
  4. Finalmente, añadimos los dos sobres de cuajada y removemos todos los ingredientes sin apartar el bol del fuego.
  5. En el momento en el que la mezcla comience a hervir apartaremos del fuego de inmediato para que no se pegue.
  6. Es muy importante que no apartemos la mezcla ni antes, ya que sino rompe a hervir la cuajada corremos el riesgo de que nuestra tarta de queso no cuaje; ni tampoco después, para así evitar que se llegue a quemar.
  7. Dejamos reposar 15 minutos y añadimos un puñado de arándanos desecados a la vez que removemos
  8. Ahora que ya tenemos la mezcla para nuestra tarta de queso con arándanos, la verteremos en el molde que tenemos con la base de galleta.
  9. Dejaremos reposar en la nevera unas 9 o 10 horas para que cuaje la mezcla.
  10. Una vez que se haya cuajado nuestra tarta de queso fría sin horno, la sacaremos de la nevera para decorarla.

 

Preparación de la cobertura de arándanos

  1. En un tupper o bol con tapa ponemos los arándanos junto al azúcar y mezclamos bien. Metemos el tupper en la nevera durante 3 horas o dejamos a temperatura ambiente 2 o 3 horas.
  2. En cazo a fuego medio alto vertimos el jugo de limón y la mezcla de arándanos y azúcar hasta que empiece a hervir.
  3. Una vez empiece a hervir bajamos la intensidad del fuego y dejamos cocer durante media hora, removiendo la mezcla con una cuchara de madera
  4. Cuando los arándanos comiencen a arrugarse significará que nuestra mermelada ya está lista, si por el contrario no aparecen esas arrugas deja la mezcla 10 minutos más.
  5. En vez de zumo de limón también puedes utilizar zumo de lima y así conseguir un sabor más exótico y atrevido.
  6. Deja reposar la mezcla 30 minutos en la nevera. Una vez esté tibia extendemos con la ayuda de una espátula de silicona   sobre la base de nuestra tarta de queso.
  7. Si lo que buscas es una cobertura lisa debemos pasar la mezcla por la batidora y extenderla igualmente por la base de nuestra tarta de queso casera con arándanos, buscando en este caso un resultado liso.
  8. Para terminar, podemos decorar con hojas de menta, que siempre dan un toque más delicado a la decoración de nuestros postres, o, si hemos optado por pasar la confitura por el pasapurés o batidora, podemos jugar colocando 3 o 4 arándanos enteros y un par de hojas de menta.

 

Y así de fácil es como se realiza una fabulosa y deliciosa tarta de arándanos. Una receta tan fácil como exquisita y distinguida que no dejará indiferente a nadie.

 

Tarta de queso japonesa

La tarta de queso japonesa, pese a ser un dulce relativamente joven, se ha ganado un hueco en el corazón de todos los amantes de los postres, especialmente de aquellos que adoramos la tarta de queso o cheescake.

La tarta de queso japonesa es un pastel completamente diferente a su homónima europea, sin embargo, no por ello está menos deliciosa que la tradicional tarta de queso que todos conocemos.

La tarta de queso japonesa nace hace 27 años en Osaka de la mano de Uncle Rikuro (de hecho, la tarta de queso japonesa es también conocida como la tarta Uncle Rikuro).

tarta de queso japonesa

Este delicioso pastel empezó a comercializarse sin grandes pretensiones en las pastelerías Uncle Rikuro, sin embargo, fue tan grande como inesperado su éxito que pronto pasó de ser un pastel tendencia en Japón a convertirse en una joven leyenda.

La tarta de queso japonésa o tarta de Uncle Rikuro es un pastel tremendamente esponjoso y sabroso, con un aspecto demasiado apetitoso como para resistirse a no probarlo.

Muchos dicen que es el pastel más sabroso y delicioso que han probado jamás, incluso los más golosos aseguran que merece la pena viajar a Japón solo por probar uno de estos pasteles que tantos suspiros despiertan. De hecho, las pastelerías de Uncle Rikuro siempre están abarrotadas tanto de turistas como de lugareños deseosos de probar esta tarta de queso japonesa (de hecho, en las pastelerías de Uncle Rikuro tienen por costumbre tocar la campana para así informar a sus clientes que una nueva hornada de estos deliciosos y codiciados dulces está lista para la venta).

tarta de queso japonesa

Este pastel es el claro ejemplo de que, en cocina, una de las leyes que más impera es que la exquisitez de un plato no está reñida con la sencillez y simpleza de su elaboración, así que no tienes excusa para perderte este exquisito y distinguido dulce sin necesidad de esperar ningún tipo de cola ni hacer ningún viaje a Japón.

 

Ingredientes de la tarta de queso japonesa

  • 140 g de azúcar.
  • 250 g de queso crema.
  • 60 g de harina de maíz (maicena).
  • 60 g de harina de trigo.
  • Una pizca de sal.
  • 100 ml de leche entera.
  • 50 g de mantequilla sin sal (a temperatura ambiente).
  • Una cucharada de zumo de limón.
  • 6 huevos grandes.
  • Un sobre de gasificante para repostería, una cucharadita de crémor tártaro o levadura Royal.

 

Elaboración de la tarta de queso japonesa

  1. Precalentamos el horno a 180 º calor arriba y calor abajo
  2. Para nuestra receta de tarta de queso japonesa necesitamos un molde desmontable de unos 20 22 cm de diámetro. En este caso utilizaré uno de 20 cm de diámetro.
  3. Engrasaremos las paredes del molde y forraremos la base del mismo. Posteriormente espolvorearemos harina de forma uniforme. Es recomendable también forrar la base del molde por fuera, para así evitar que no se escape nada de la mezcla por la base del molde.
  4. En un cuenco, tamizaremos la harina de trigo y la harina de maíz sin dejar ningún gurruño.
  5. Separamos las claras de las yemas de los huevos colocándolas en dos cuencos diferentes.
  6. Derretimos la mantequilla a baño maría o con ayuda del microondas a muy baja temperatura.
  7. Ponemos en un bol de madera (los nipones siempre insisten en utilizar utensilios de madera para la cocina) el queso, añadimos la mantequilla y la leche entera a la vez que comenzamos a batir con la batidora eléctrica a intensidad muy baja.
  8. Batimos durante 5 o 6 minutos y añadimos la mezcla de harina de trigo y harina de maíz, las yemas del huevo, una cucharada y media de zumo de limón y una pizca de sal para intensificar el sabor.
    Insisto en que debe ser una pizquita de sal, pues si nos pasamos estropearíamos el pastel. En cocina, y especialmente en repostería, casi siempre es mejor quedarse corto que no pasarse.
  9. Batimos durante 3 o 4 minutos aumentando la intensidad a velocidad media y colocamos la mezcla en un bol y reservamos.
  10. Ahora pasaremos a montar las claras. Para ello utilizaremos unas varillas y un bol (preferiblemente de madera, como manda la tradición japonesa, pero si no tenemos, podemos utilizar uno de acero inoxidable)
  11. Añadimos el sobre de gasificante para repostería o una cucharadita de crémor tártaro. Una de las más utilizadas es la mal llamada levadura Royal.
  12. Empezamos a montar las claras de huevo añadiendo el azúcar muy poco a poco para terminar de montarlas a máxima potencia.
  13. Una vez montadas las claras, las añadimos a la mezcla del bol y removemos todo con una cuchara de madera o una espátula en movimientos circulares y siempre en la misma dirección durante 5 o 6 minutos.
  14. Metemos el bol en el horno y horneamos en baño maría durante 20 minutos en la parrilla más baja a 200º. Una vez transcurrido este tiempo bajamos la temperatura a 170º y horneamos 11 o 12 minutos más.
  15. Finalmente apagamos el horno y dejamos nuestra tarta de queso japonesa durante 25 o 30 minutos más.
  16. El broche final pasa por dejar enfriar este manjar japonés poco a poco. Para ello dejamos nuestra tarta de queso japonesa dentro del horno con la puerta entreabierta para que así enfríe lentamente.
  17. Quitamos nuestro pastel del molde con mucho cuidado y le damos la vuelta sobre un papel encerado
  18. Podemos servirlo con confitura o mermelada de arándanos, fresa, frambuesa… este pastel pega con todo, si queremos darle un toque más oriental podemos servirlo con confitura de limón y lima, con mermelada de naranja amarga o con la tan famosa mermelada de nísperos de Japón.

Mi recomendación es que sigamos la receta tradicional, y simplemente espolvoreemos azúcar glass como cobertura de esta maravillosa tarta. Esta tarta no necesita ningún adorno para hacernos vibrar, sin embargo, si tuviese que escoger un adorno para esta maravilla culinaria, sin duda escogería él te matcha, espolvoreando por encima de la misma un poco de este preciado te tan de moda últimamente.

 

Tarta de queso con marcaspone

El Mascarpone es un queso conocido por todos. Este queso originario de la región de Lombardía, en el norte de Italia, es uno de los más famosos quesos frescos del mundo.

Este queso destaca por su sabor cremoso y ligeramente dulce, además de por su alto valor calórico. En Italia es muy típico comerse este sabroso queso untado sobre una tostada y añadiendo una pizca de azúcar.

tarta de queso mascarpone

Es un queso conocido especialmente para hacer el archiconocido tiramisú, pero también se hizo popular la tarta de queso mascarpone y miel (Torta di mele e mascarpone) que es la receta que quiero compartir con vosotros.

 

Ingredientes para preparar tarta de queso con mascarpone

  • 25 galletas Digestive, Maria o similar.
  • 250 gr de queso mascarpone.
  • 150 gr de leche condensada.
  • 5 hojas de gelatina neutra.
  • 1 vasito pequeño de leche entera o nata.
  • 80 gr de miel.
  • 30 gr de mantequilla.
  • 1 cucharadita de canela.

 

Elaboración de tarta de queso con marcaspone

  1. Primeramente, partimos las galletas en trozos pequeños para posteriormente triturarlas en la picadora eléctrica hasta que queden hechas polvo. Otra alternativa, es meter las galletas dentro de una bolsa (podemos utilizar, por ejemplo, una bolsa de las de congelar) y molerlas con la ayuda de un rodillo de amasar.
  2. Una vez hayamos obtenido el polvo de galleta lo mezclamos con la cucharada de canela.
  3. Derretimos la mantequilla a baño maría (también podemos derretirla en el microondas, siempre teniendo cuidado de que no se queme).
  4. Una vez derretida la mantequilla (ésta debe tener un color doradito, nunca tostado) la vertemos en la mezcla de polvo de galleta y removemos todo ayudándonos de una espátula o cuchara de madera hasta obtener una masa uniforme.
  5. Rompemos las hojas de gelatina en pequeños trozos y las metemos dentro de un bol con agua tibia.
  6. Mezclamos el queso con la leche condensada. El queso debe estar a temperatura ambiente para que nos sea fácil trabajar con él. Removemos la mezcla muy bien hasta que quede uniforme y sin grumos.
  7. Metemos el bol con la gelatina unos segundos en el microondas (unos 7 u 8 segundos) y la escurrimos con los dedos. La añadimos al bol con el queso y la leche condensada y removemos
  8. Añadimos la nata al contenido del bol con cuidado y removemos la mezcla poco a poco hasta que no quede ningún grumo.
  9. Una vez obtenida la masa uniforme, la vertemos encima del molde con la base de galleta, y dejamos reposar en la nevera durante al menos unas 6 o 7 horas. ­­

 

Elaboración de la cobertura de la tarta de queso con mascarpone

Ponemos dos hojas de gelatina en un vaso pequeño con agua tibia

Removemos hasta que se deshaga un poco, metemos en el microondas 7 u 8 segundos y retiramos. Añadimos la miel y seguimos removiendo hasta conseguir una ­­­­­­­ mezcla espesa y uniforme.

tarta de queso mascarpone

Vertemos la mezcla sobre la tarta y extendemos con la ayuda de una cuchara de madera, hasta conseguir una cobertura lisa.

La tradición italiana manda combinar esta preciada tarta con nueces o almendras, por lo que podemos colocar unas nueces esparcidas por la cobertura de la tarta, o un puñado de crocante de almendras.

 

Tarta de queso casera con chocolate

La tarta de queso casera con chocolate es un capricho que siempre apetece.

De las infinitas versiones que hay de la tarta de queso tradicional, esta es sin duda alguna la más golosa, y también, una de las que más triunfa ya que no deja indiferente a nadie.

tarta de queso

Si quieres sorprender y triunfar en una ocasión especial esta es tu tarta, ya que es sencillamente imposible resistirse a ella.

 

Ingredientes de la tarta casera de queso con chocolate

  • 25 galletas tipo Oreo.
  • 75 gr de mantequilla.
  • 265 gr de chocolate (70% cacao).
  • 500 gr de queso crema o queso Philadelphia.
  • 150 gr de azúcar.
  • 175 ml de nata.
  • 1 cucharadita de vainilla.
  • 2 huevos grandes.
  • 175 gr de chocolate 70 % cacao.
  • 175 ml nata liquida.
  • 1 cucharada de mantequilla.

 

Elaboración de la tarta casera de queso con chocolate

  1. Precalentamos el horno a 180 durante unos 15 o 20 minutos, con calor por arriba y por abajo.
  2. A continuación, colocamos las galletas en un bol retiraremos la crema interior de las galletas tipo Oreo ya que para la elaboración de nuestra tarta de queso y chocolate solo utilizaremos la galleta propiamente.  A continuación, trituraremos las galletas de chocolate con la ayuda de una picadora, o bien metiéndolas dentro de una bolsa (una bolsa de congelar sería ideal) y moliéndolas con la ayuda de un rodillo de cocina.
    Una vez obtenidas las migas o polvo de galleta, las ponemos en un bol.
  3. En un cazo, derretimos la mantequilla a baño maría o en el microondas utilizando un programa a muy baja intensidad. Añadimos las migas de galleta y mezclamos hasta obtener una mezcla uniforme y homogénea.
  4. Cogemos la masa de mantequilla y galletas y la colocamos en la base de un molde desmontable grande. Trataremos de apretar contra el fondo del molde con la ayuda de una cuchara, espátula de silicona o mismamente con nuestros dedos para que nos quede lo más compacta posible.
  5. Metemos en el horno el molde con la base de galletas durante unos 8 o 9 minutos. Retiraremos del horno y reservamos.

 

Relleno para la tarta casera de queso con chocolate

  1. Troceamos el chocolate y lo derretimos a baño maría. También podemos utilizar el microondas.
  2. En un cazo aparte, calentamos la nata. Cuando esta comience a hervir apagamos el fuego y la vertemos encima del chocolate muy poco a poco.
  3. Con la ayuda de una espátula o de una cuchara de madera, comenzamos a remover la mezcla. Debemos remover de forma constante y en movimientos circulares. Cuando obtengamos una mezcla homogénea y uniforme reservamos
  4. En un cuenco colocamos la crema de queso  o queso Philadelphia y mezclamos con el azúcar.  Es imprescindible que la crema de queso o queso Philadelphia esté a temperatura ambiente, ya que así será mucho más sencillo para poder trabajarla.
  5. En un bol batimos los huevos y los añadimos a la mezcla de crema de queso y azúcar. También podemos optar por añadirlos uno a uno.
  6. Batimos bien la mezcla a velocidad media hasta conseguir una mezcla uniforme y sin grumos.
  7. Vertemos la mezcla en el molde y lo metemos dentro del horno durante 45 minutos. Los primeros 30 minutos deben ser a 200º y al cabo de media hora bajamos la temperatura a 150.
  8. Una vez terminado el tiempo de horneado, dejamos reposar el pastel con la puerta entreabierta
  9. Una vez transcurrido el tiempo necesario, retiramos el pastel del horno y con ayuda de un cuchillo pasamos por el borde interior del molde para evitar que se pegue.
  10. A continuación, lo llevamos a la nevera y lo dejaremos reposar durante 6 o 7horas mínimo, aunque la tarta de queso casera al horno es un postre que gana en intensidad de sabor cuantas más horas le dejemos en la nevera.

 

Elaboración de la ganache o cobertura de chocolate

  1. En un bol colocamos el chocolate previamente troceado. Calentamos la nata hasta que este empiece a hervir y la vertemos directamente sobre el chocolate troceado
  2. Removemos la mezcla de la nata y el chocolate durante 3 o 4 minutos hasta conseguir una crema lisa, homogénea y sin grumos
  3. Finalmente añadiremos la cucharada de mantequilla y continuamos removiendo la mezcla hasta conseguir diluirla.
  4. Añadimos 4 cucharadas de azúcar a la mezcla y removemos durante 1 o 2 minutos.
  5. Vertemos el ganache de chocolate sobre la tarta de queso y chocolat ayudándonos de una cuchara de madera hasta conseguir una cobertura completamente lisa y brillante.
  6. Dejamos reposar unas 5 o 6 horas en el frigorífico antes de servir

Ya tenemos lista nuestra tarta de chocolate, un pastel ideal tanto para ocasiones especiales como para permitirnos un capricho en un día corriente.

Un pastel con el que te ganarás a todos en cualquier ocasión y con el que no dejarás indiferente a nadie.

 

Tarta de queso casera light con muy pocas calorías

La tarta de queso casera es un postre que no tiene rival. Su sabor inconfundible e inigualable triunfa en todas las mesas y es siempre una elección acertada, sin embargo, si tuviésemos que buscarle un defecto a este majestuoso y exquisito dulce, sería justamente, su alto aporte calórico.

tarta de queso sin calorias

La tarta de queso tradicional nunca se hubiese colado en un ranking de pasteles light sin embargo en esta receta que comparto con vosotros, de tarta de queso light, conseguimos fusionar el exquisito sabor de la tarta de queso tradicional, pero de esta vez, restándole muchas calorías.

 

Ingredientes para preparar tarta de queso con pocas calorías

  • 25 galletas.
  • 1 l de nata liquida light o baja en materia grasa.
  • 300 gr de queso cremoso light o queso philadelphia light.
  • 250 de leche semidesnatada.
  • 2 sobres de cuajada sin azúcar.
  • 6 cucharadas de Sucralín o de vuestro edulcorante preferido. También podéis utilizar azúcar, pero en este caso, el resultado será una tarta de queso no tan light.
  • Mermelada light de vuestro sabor favorito.

 

Elaborar base para la tarta de queso con pocas calorías

  1. Primeramente, partimos las galletas en trozos pequeños para posteriormente triturarlas en la picadora eléctrica hasta que queden hechas polvo. Otra alternativa, es meter las galletas dentro de una bolsa (podemos utilizar, por ejemplo, una bolsa de las de congelar) y molerlas con la ayuda de un rodillo de amasar. Sin embargo, en esta ocasión, al tratarse de una tarta de queso light, también podemos optar por prescindir de la base de galleta.
  2. Derretimos la mantequilla a baño maría (también podemos derretirla en el microondas, siempre teniendo cuidado de que no se queme).
  3. Una vez derretida la mantequilla (ésta debe tener un color doradito, nunca tostado) la vertemos en la mezcla de polvo de galleta y almendras y removemos todo ayudándonos de una espátula o cuchara de madera hasta obtener una masa uniforme.
  4. Cogemos la masa de mantequilla y galletas y la colocamos en la base de un molde desmontable grande. Trataremos de apretar contra el fondo del molde con la ayuda de una cuchara, espátula de silicona o mismamente con nuestros dedos para que nos quede lo más compacta posible. Dejamos reposar en el frigorífico mientras hacemos la crema de queso. Unos 15 o 20 minutos serán suficientes para lograr una base estable y firme.

 

Preparación de la crema de queso light

  1. En un bol introduciremos con ayuda de una cuchara los 400 gr (unas dos tarrinas) de crema de queso light o philadephia light. El queso debe estar a temperatura ambiente para poder trabajarlo bien.
  2. Añadimos el Sucralín o el edulcorante que hayamos escogido y removemos con la nata. También podemos utilizar azúcar blanco, pero en este caso el postre sería mucho más calórico que si utilizamos un edulcorante light o sin calorías.
  3. En un bol aparte, vertemos los dos sobres de cuajada y la leche desnatada y removemos muy bien para evitar grumos.  Removemos 3 o 4 minutos de forma manual ayudándonos de una varilla o de una espátula de silicona.
  4. Muy poco a poco iremos añadiendo el azúcar a la vez que removemos con la nata.
  5. Mezclamos bien todo y añadimos la crema de queso light. Removemos todo muy bien hasta conseguir una masa lo más uniforme posible.
  6. Finalmente, añadimos los dos sobres de cuajada y removemos todos los ingredientes sin apartar el bol del fuego.
  7. En el momento en el que la mezcla comience a hervir apartaremos del fuego de inmediato para que no se pegue.
  8. Es muy importante que no apartemos la mezcla ni antes, ya que si no rompe a hervir la cuajada corremos el riesgo de que nuestra tarta de queso no cuaje; ni tampoco después, para así evitar que se llegue a quemar.
  9. Ahora que ya tenemos la mezcla para nuestra tarta de queso light, la verteremos en el molde que tenemos con la base de galleta.
  10. Dejaremos reposar en la nevera unas 7 u 8 horas para que cuaje la mezcla.
  11. Una vez que se haya cuajado nuestra tarta de queso light la sacaremos de la nevera para decorarla
  12. Al tratarse de una tarta de queso light podemos optar por dejarla sin decoración, sin embargo, si optamos por hacer una tarta de queso light con cobertura, podemos optar por añadirle como cobertura una mermelada light de nuestro sabor favorito. Es una opción excelente de no privarnos de añadirle ese toque extra de sabor frutal que le dan las mermeladas a la tarta de queso.