Tarta de queso japonesa

tarta de queso japonesa

La tarta de queso japonesa, ( también conocida como Cotton Cheesecake o Souffle Cheesecake) pese a ser un dulce relativamente joven, se ha ganado un hueco en el corazón de todos los amantes de los postres, especialmente de aquellos que adoramos la tarta de queso o cheescake.

La tarta de queso japonesa es un pastel completamente diferente a su homónima europea, sin embargo, no por ello está menos deliciosa que la tradicional tarta de queso que todos conocemos.

La tarta de queso japonesa nace hace 27 años en Osaka de la mano de Uncle Rikuro (de hecho, la tarta de queso japonesa es también conocida como la tarta Uncle Rikuro).

Este delicioso pastel empezó a comercializarse sin grandes pretensiones en las pastelerías Uncle Rikuro, sin embargo, fue tan grande como inesperado su éxito que pronto pasó de ser un pastel tendencia en Japón a convertirse en una joven leyenda.

Muchos dicen que es el pastel más sabroso y delicioso que han probado jamás, incluso los más golosos aseguran que merece la pena viajar a Japón solo por probar uno de estos pasteles que tantos suspiros despiertan. De hecho, las pastelerías de Uncle Rikuro siempre están abarrotadas tanto de turistas como de lugareños deseosos de probar esta tarta de queso japonesa.

Este pastel es el claro ejemplo de que, en cocina, una de las leyes que más impera es que la exquisitez de un plato no está reñida con la sencillez y simpleza de su elaboración, así que no tienes excusa para perderte este exquisito y distinguido dulce sin necesidad de esperar ningún tipo de cola ni hacer ningún viaje a Japón.

  • Tiempo de preparación20 min
  • Tiempo de cocinado30 min
  • Tiempo total50 min
  • Serving Size10 raciones
  • Energia270 cal
  • Coste total7 €
  • Coste por ración0.7 €
  • Cocina
    • Japonesa
    • Inglesa
    • Americana
  • Tipo
    • Postre
    • Desayuno
    • Merienda
  • Utilizable para dieta
    • Baja en sal
    • Vegetariana

Ingredientes

Ingredientes

  • 40 g de azúcar
  • 250 g de queso crema
  • 60 g de harina de maíz (maicena)
  • 60 g de harina de trigo
  • una pizca de sal
  • 100 ml de leche entera
  • 50 g de mantequilla sin sal (a temperatura ambiente)
  • una cucharada de zumo de limón
  • 6 huevos grandes
  • un sobre de gasificante para repostería, una cucharadita de crémor tártaro o levadura Royal

Elaboración

Preparamos el horno y el molde

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Precalentamos el horno a 180 º calor arriba y calor abajo.

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Para nuestra receta de tarta de queso japonesa necesitamos un molde desmontable de unos 20-22 cm de diámetro. En este caso utilizaré uno de 20 cm de diámetro

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Engrasaremos las paredes del molde y forraremos la base del mismo. Posteriormente espolvorearemos harina de forma uniforme. Es recomendable también forrar la base del molde por fuera, para así evitar que no se escape nada de la mezcla por la base del molde.

 

Preparamos la harina

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En un cuenco, tamizaremos la harina de trigo y la harina de maíz sin dejar ningún grumo.

El tamizado de la harina es importante para evitar que se formen pegotes en un futuro al trabajar con la harina. Para tamizar la harina utilizaremos un tamiz o un colador.

Preparamos el resto de ingredientes

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Separamos las claras de las yemas de los huevos colocándolas en dos cuencos diferentes.

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Derretimos la mantequilla a baño maría o, si queremos agilizar el proceso, con ayuda del microondas a muy baja temperatura durante un par de minutos.

La mantequilla tiene que quedar siempre amarilla dorada, nunca de color pardo, ya que eso significará que se ha quemado.

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Ponemos en un bol de madera  o en un bol de vidrio el queso, añadimos la mantequilla y la leche entera a la vez que comenzamos a batir con la batidora eléctrica a intensidad muy baja.

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Batimos durante 5 o 6 minutos y añadimos la mezcla de harina de trigo y harina de maíz, las yemas del huevo, una cucharada y media de zumo de limón y una pizca de sal para intensificar el sabor.
Insisto en que debe ser una pizca de sal, pues si nos pasamos estropearíamos el pastel. En cocina, y especialmente en repostería, casi siempre es mejor quedarse corto que no pasarse.

 

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Batimos durante 3 o 4 minutos aumentando la intensidad a velocidad media y colocamos la mezcla en un bol y reservamos.

Montamos las claras

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Ahora pasaremos a montar las claras. Para ello utilizaremos unas varillas y un bol (preferiblemente de madera, como manda la tradición japonesa, pero si no tenemos, podemos utilizar uno de acero inoxidable o cristal).

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Añadimos el sobre de gasificante para repostería o una cucharadita de crémor tártaro. Una de las más utilizadas es la mal llamada levadura Royal.

Empezamos a montar las claras de huevo añadiendo el azúcar muy poco a poco para terminar de montarlas a máxima potencia.

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Una vez montadas las claras, las añadimos a la mezcla del bol y removemos todo con una cuchara de madera o una espátula en movimientos circulares y siempre en la misma dirección durante 5 o 6 minutos.

Horneamos

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Metemos el bol en el horno y horneamos durante 20 minutos en la parrilla más baja a 200º .

Añadimos un chorro de agua sobre la bandeja del horno.

Una vez transcurrido este tiempo bajamos la temperatura a 170º y horneamos 11 o 12 minutos más.

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Finalmente apagamos el horno y dejamos nuestra tarta de queso japonesa durante 25 o 30 minutos más.

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El broche final pasa por dejar enfriar este manjar japonés poco a poco. Para ello dejamos nuestra tarta de queso japonesa dentro del horno con la puerta entreabierta para que así enfríe lentamente.

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Quitamos nuestro pastel del molde con mucho cuidado y le damos la vuelta sobre un papel encerado.

Toque final

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Podemos servirlo con confitura o mermelada de arándanos, fresa, frambuesa… este pastel pega con todo, si queremos darle un toque más oriental podemos servirlo con confitura de limón y lima, con mermelada de naranja amarga o con la tan famosa mermelada de nísperos de Japón.

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Mi recomendación es que sigamos la receta tradicional, y simplemente espolvoreemos azúcar glass como cobertura de esta maravillosa tarta. Esta tarta no necesita ningún adorno para hacernos vibrar, sin embargo, si tuviese que escoger un adorno para esta maravilla culinaria, sin duda escogería él te matcha, espolvoreando por encima de la misma un poco de este preciado te tan de moda últimamente.

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